El extravagante maquillaje y peinado de Rosalia en su nuevo vídeo en realidad se inspira en la cultura latina de guetto y Givenchy

El extravagante maquillaje y peinado de Rosalia en su nuevo vídeo en realidad se inspira en la cultura latina de guetto y Givenchy

Publicidad

Después de bajar el listón con el videoclip de Bagdad, Rosalía ha vuelto por la puerta grande con De aquí no sales, el cuarto capítulo de El mal querer, correspondiente a la disputa de la historia de amor tóxico que en él se cuenta. En menos de 24 horas desde su lanzamiento, el clip ya ha alcanzado el primer puesto en tendencias en YouTube.

Siguiendo su línea de reinterpretar la iconografía del folclore español, una paisaje quijotesco con molinos de viento que arden se mezclan con las firmas de moda españolas más actuales.

una vez más, para el vestuario Rosalía ha contado con diseños de María Escoté, María ke Fisherman, Manémané, Celia Valverde, Moisés Nieto, Cortana y Heridadegato. Una noticia excelente para la moda made in Spain si tenemos en cuenta la atención internacional que recibe la cantante catalana con cada cosa que hace.

Sin embargo, no ha sido así en lo concerniente a su maquillaje y peinados donde la referencia parece estar en el desfile de la colección de Otoño/invierno 2015-2016 de Givenchy.

Givenchy 2015

Para la ocasión, Javier Ceferino ha ataviado a Rosalía con trenzas engominadas a los laterales de la cara, baby hairs, aplicaciones de pedrería en la frente, nariz y pómulos. Además de unas lentillas azules.

Un estilo que, a su vez, la firma francesa copió en su día de las cholas, una subcultura marginal mexicana, y que le han valido a Rosalía nuevas acusaciones de apropiación cultural al adoptar elementos de esta cultura sin contar en su equipo con nadie procedente de la misma. Algo que también le ha pasado en lo últimos años a otras cantantes seguidoras de este estilo como son Rihanna, FKA Twigs o Cardi B.

En su momento, también se criticó a Givenchy por este mismo motivo ya que así se envia el mensaje de que el look resulta aspiracional cuando es una marca de moda la que lo utiliza pero es la seña de identidad de un grupo marginal discriminado con la que, además, la firma se está lucrando.

Fotos: Gtres y YouTube.

Temas
Publicidad
Publicidad
Inicio